Afrodita
Afrodita es la diosa griega del amor, la belleza, el deseo erótico y la fecundidad. Nacida de la espuma del mar tras la castración de Urano, encarna el principio universal del eros que une a los seres y mueve los astros. Su contraparte romana es Venus. En el tarot le corresponde Los Enamorados y en la astrología el planeta Venus.
Mito y origen
Hesíodo describe en la Teogonía (ca. 700 a.C.) el origen cosmogónico de Afrodita: cuando Crono cortó los genitales de Urano y los arrojó al mar, surgió del oleaje una espuma blanca (aphrós) de la que emergió la diosa, ya adulta, llegando a la costa de Chipre sobre una concha. De ahí su epíteto Anadyómene, 'la que sale del agua', inmortalizado en el cuadro perdido de Apeles y luego en el Nacimiento de Venus de Botticelli (ca. 1485).
Homero ofrece una versión paralela en la Ilíada, donde es hija de Zeus y Dione. Esta dualidad fue interpretada por Platón en El banquete como dos Afroditas: la Urania, celeste, que inspira amor espiritual, y la Pandemia, popular, que rige el deseo carnal. Su principal santuario en Pafos, Chipre, donde se la veneraba con un betilo cónico, atestigua su raíz fenicia y oriental: deriva en parte de Astarté e Inanna.
Atributos e historias
Sus atributos son la concha marina, la paloma, el cisne, el mirto, la granada y la rosa. Lleva el cestos, un cinturón mágico que hace irresistible a quien lo porta. La acompañan los Erotes (Eros, Himeros y Pothos), las Cárites y las Horas. La Venus de Milo, esculpida hacia 100 a.C., y la Afrodita Cnidia de Praxíteles (ca. 360 a.C.) marcaron el ideal griego de belleza femenina.
Casada con Hefesto, el dios cojo, mantiene una relación célebre con Ares, sorprendida por una red invisible que el esposo herrero forjó, según narra la Odisea. De su unión con Anquises nació Eneas, futuro fundador del linaje romano según Virgilio. Provocó la guerra de Troya al prometer a Paris la más bella mortal, Helena, en el famoso juicio. Su amor por Adonis, joven mortal de extraordinaria belleza muerto por un jabalí, originó las Adonías, fiestas femeninas con jardines efímeros que celebraban el ciclo de la vegetación.
Recepción moderna
Jean Shinoda Bolen describe a Afrodita como el arquetipo de la alquimista, la mujer que transforma cuanto toca por la fuerza del amor. Carl Gustav Jung la situó en el centro del ánima erótica, fuerza creadora que une opuestos. James Hillman, en El pensamiento del corazón, recuperó su dimensión filosófica como diosa del alma estética.
En astrología rige el planeta Venus y los signos de Tauro y Libra. El asteroide 1388 Aphrodite matiza temas de seducción, autovaloración y relaciones. En el esoterismo se la conecta con la sefirá Netzach, esfera de Venus en el árbol cabalístico. Quien obtenga a Afrodita en el test Descubre tu deidad mitológica suele moverse por el placer, la estética y la fuerza vinculante del eros.
Profundidad simbólica
En el tarot, Afrodita corresponde sobre todo a Los Enamorados (arcano VI), pero también a La Emperatriz (arcano III) en su faceta sensual y fecunda, y al La Estrella (arcano XVII) por su nacimiento de las aguas y su luz inspiradora.
Astrológicamente es Venus, planeta del amor y la armonía. En la cábala, su sefirá es Netzach, principio de victoria por la atracción. Su nacimiento de la castración de Urano simboliza esotéricamente que el deseo nace del corte, de la separación primordial entre cielo y tierra. La concha es el yoni cósmico; las aguas, las energías primordiales. Visita el hub del glosario para más conexiones.
También conocido como
- Venus
- Citerea
- Anadiomena
- Urania
- Pandemia