Mitología

Hades

Hades es el dios griego del inframundo, los muertos y las riquezas escondidas bajo tierra. Hermano de Zeus y Poseidón, recibió el reino subterráneo en el reparto del cosmos. Severo pero justo, no se le considera maligno, sino guardián riguroso del orden de las almas. Su contraparte romana es Plutón. En el tarot se asocia con La Muerte y con El Diablo.

Mito y origen

Hesíodo lo describe en la Teogonía (ca. 700 a.C.) como el primer hijo de Crono y Rea, devorado por su padre y luego liberado por Zeus. Tras la Titanomaquia, los tres hermanos varones se repartieron el universo por sorteo: a Hades le tocó el inframundo. Los Cíclopes le forjaron un casco de invisibilidad (kynée), que más tarde prestaría a héroes como Perseo. Su nombre, etimológicamente 'el invisible', evoca la cualidad esencial de su reino.

El Himno homérico a Deméter (siglo VII a.C.) narra el rapto de Perséfone, hija de Deméter, con consentimiento de Zeus. Hades surgió de la tierra con su carro tirado por caballos negros y se la llevó al inframundo. Al morder ella granos de granada, quedó vinculada al reino subterráneo. Apolodoro recoge esta historia en la Biblioteca junto con otros descensos heroicos: Heracles capturó al Cancerbero, Orfeo intentó rescatar a Eurídice.

Atributos e historias

Sus atributos son el cetro, el casco de invisibilidad, la llave del inframundo, la cornucopia (como dador de riquezas mineras) y el ciprés. Lo acompaña Cerbero, el can de tres cabezas que guarda las puertas del Hades, impidiendo la salida de las almas. Su reino se estructura en regiones: el Tártaro para los castigados, los Campos Elíseos para los benditos, los Asfódelos para las almas comunes.

A diferencia de otros olímpicos, Hades carece de templos importantes en superficie. Su único santuario relevante era el oráculo de los muertos en Tesprotia (Necromanteion), descrito por Heródoto. Recibía sacrificios al amanecer, con animales negros, en ceremonias sombrías. Su personalidad mítica es austera: rara vez interviene en disputas olímpicas, pero administra inflexible los reinos a su cargo. Esquilo, en los fragmentos perdidos, lo llamaba 'el Zeus subterráneo', subrayando su dignidad regia.

Recepción moderna

James Hillman, en El sueño y el inframundo (1979), recuperó a Hades como divinidad del alma profunda y de los sueños, oponiéndolo a la psicología heroica de la luz. Carl Gustav Jung lo identificó con el inconsciente colectivo y con la sombra. Su rapto de Perséfone se interpreta psicoanalíticamente como descenso obligado al material reprimido, base de la individuación.

En astrología, Plutón, descubierto en 1930, hereda su significación: transformación, muerte y renacimiento, poder oculto. El asteroide 422 Berolina y otros vinculados al inframundo refuerzan estos temas. Quien obtenga a Hades en el test Descubre tu deidad mitológica suele atravesar duelos, exploraciones del inconsciente o procesos de transformación radical.

Profundidad simbólica

En el tarot, Hades se corresponde con La Muerte (arcano XIII) por su soberanía sobre el fin, con El Diablo (arcano XV) por su carácter subterráneo (sin que ello implique maldad), y con El Ermitaño (arcano IX) por su retiro en la oscuridad.

Astrológicamente rige Plutón y el signo de Escorpio. En la cábala se le asocia con la sefirá Geburah por su rigor, y con el lado oculto del árbol, los qliphoth. Su casco de invisibilidad evoca lo inconsciente, lo no visto; su granada es la semilla múltiple del renacer. Hades encarna el principio de la interiorización profunda: lo que muere, se hace raíz. Encuentra más en el hub del glosario y en Sombra.

También conocido como

  • Plutón
  • Pluto
  • Aidoneo
  • Dis Pater
  • Orco

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