Chakra
Un Chakra (sánscrito चक्र, «rueda», «disco») es un centro de energía sutil ubicado a lo largo del eje vertical del cuerpo humano, en la confluencia de los canales pránicos (nadis). La tradición tántrica india identifica siete chakras principales que se distribuyen desde la base de la columna vertebral hasta la coronilla. Cada uno se asocia a un color, un mantra, una deidad, un elemento, glándulas y plexos nerviosos, así como a funciones psicológicas y espirituales. Junto al aura y a los nadis, los chakras conforman el mapa básico del cuerpo sutil en yoga y tantra.
Origen
El sistema de chakras aparece en los textos tántricos hindúes y budistas del periodo medieval (siglos VIII-XIII d.C.), aunque sus raíces son más antiguas y se rastrean en algunos Upanishads tardíos. El Shat-chakra-nirupana de Purnananda (siglo XVI) sistematiza los seis chakras inferiores más el sahasrara superior. Los Yoga Sutras de Patanjali (siglo II d.C.) no mencionan los chakras de este modo, pero hablan ya de centros de concentración. El budismo tibetano y el budismo Vajrayana desarrollaron variantes (a menudo cinco chakras) en sus tantras anuttara.
En Occidente, los chakras llegaron a través de John Woodroffe (Arthur Avalon), cuya obra The Serpent Power (1919) tradujo y comentó los textos sánscritos clásicos. La Teosofía de Helena Blavatsky y Charles Webster Leadbeater los popularizó a comienzos del siglo XX. El boom de los años setenta del siglo XX, con el yoga, el New Age y autores como Anodea Judith y Caroline Myss, los convirtió en parte del vocabulario espiritual cotidiano. Los colores del arcoíris, asociación tan extendida hoy, son una añadidura mayoritariamente occidental del siglo XX.
Sistema clásico y adaptación occidental
El sistema clásico de siete chakras incluye: Muladhara (raíz), Svadhisthana (sacro), Manipura (plexo solar), Anahata (corazón), Vishuddha (garganta), Ajna (tercer ojo) y Sahasrara (corona). La energía kundalini, dormida en la base de la columna, asciende a través de ellos despertándolos uno a uno hasta culminar en sahasrara. Cada chakra se representa como una flor de loto con un número específico de pétalos y un mantra bija (semilla).
En la versión occidental, los chakras se asocian con colores del arcoíris (rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo, violeta) y con funciones psicológicas más que con deidades. La psicología transpersonal, autores como Anodea Judith en Eastern Body, Western Mind, han integrado los chakras con la teoría del desarrollo evolutivo. Cada chakra correspondería a una etapa vital: supervivencia, sexualidad, poder, amor, expresión, intuición, espiritualidad. Esta lectura, aunque simplificada, ha resultado pedagógicamente eficaz.
En la práctica
Trabajar los chakras combina varios métodos. Las asanas de yoga abren y equilibran cada centro (posturas de pie y de apoyo para los chakras inferiores; flexiones, torsiones y posturas invertidas para los superiores). El pranayama (control respiratorio) y la kundalini yoga de Yogi Bhajan dirigen el prana hacia centros específicos. El japa de mantras bija (LAM, VAM, RAM, YAM, HAM, OM, AUM en silencio) activa cada chakra. La visualización de los colores correspondientes y la meditación localizada complementan el trabajo.
Las piedras y minerales se asocian terapéuticamente a cada chakra: jaspe rojo para la raíz, cornalina para el sacro, citrino para el plexo solar, cuarzo rosa o verde para el corazón, lapislázuli para la garganta, amatista para el tercer ojo y cuarzo cristal para la corona. La aromaterapia y los aceites esenciales también encuentran correspondencias. En astrología, los planetas se vinculan a los chakras de modo aproximado: Marte/raíz, Venus/sacro, Sol/plexo, Luna/corazón, Mercurio/garganta, Júpiter/tercer ojo, Saturno o el cielo/corona. Profundiza también en el calendario lunar para programar tus prácticas.
Profundidad simbólica
En clave simbólica, los chakras son la escalera del despertar. Desde la base material hasta la corona espiritual, dibujan el camino del alma a través de las capas de la experiencia. Cada chakra es una asignatura: enraizamiento, deseo, voluntad, amor, expresión, visión, integración. Solo cuando bajos y altos vibran en armonía la persona es plenamente humana. La serpiente kundalini que asciende por ellos remite al símbolo universal de la transformación: la misma serpiente del Edén, del caduceo, de Quetzalcóatl.
En la Cábala, los chakras se han comparado con las sefirot del Árbol de la Vida, especialmente con la columna media: Malkuth (raíz), Yesod (sacro), Tiferet (corazón), Da'at (tercer ojo) y Keter (corona). En el Tarot, los Arcanos Mayores se han asignado en distintas claves a los chakras. En astrología, los siete planetas tradicionales tienen ecos chakralizables. Profundiza en el Glosario y explora cada uno de los siete chakras en sus entradas específicas.
También conocido como
- rueda de energía
- centro sutil
- loto
- chakras principales
- padma