Mitología

Apolo

Apolo es el dios griego del sol, la música, la profecía, la sanación, la poesía y la luz racional. Hijo de Zeus y Leto, hermano gemelo de Ártemis, encarna la mesura, la forma perfecta y la mediación entre lo divino y lo humano. Su oráculo de Delfos fue el centro espiritual del mundo griego. En el tarot le corresponde El Sol.

Mito y origen

El Himno homérico a Apolo (siglo VII a.C.) narra el peregrinaje de su madre Leto, perseguida por los celos de Hera, hasta hallar refugio en la flotante isla de Delos. Allí, aferrada a una palmera, dio a luz primero a Ártemis y luego a Apolo. La isla se ancló al mar y se cubrió de oro. Pocos días después, el niño viajó a Delfos, mató con sus flechas a la serpiente Pitón que custodiaba el oráculo de Gea y fundó allí su propio santuario, sometiéndose después a un período de purificación por el homicidio.

Hesíodo lo presenta en la Teogonía entre los grandes olímpicos. El santuario délfico, activo desde el siglo VIII a.C. hasta el cierre por Teodosio en el 393 d.C., albergaba a la pitonisa, sacerdotisa que profería oráculos en estado de trance, interpretados luego por los sacerdotes. La inscripción 'conócete a ti mismo' (gnothi seautón) grabada en el templo se convirtió en lema del pensamiento occidental.

Atributos e historias

Sus atributos son la lira, el arco de plata, el laurel, el cisne, el delfín y el trípode oracular. Como Musagetes dirige el coro de las nueve Musas en el monte Helicón. Sus principales sedes cultuales fueron Delfos, Delos y Dídima. La estatua de Apolo del Belvedere, copia romana de un original helenístico, fijó durante siglos el ideal de belleza masculina clásica.

Ovidio cuenta en las Metamorfosis el amor desdichado por Dafne, transformada en laurel para escapar del dios. Su unión con la mortal Coronis terminó en tragedia: tras una infidelidad sospechada, Apolo le disparó pero salvó al niño no nacido, Asclepio, que sería el padre de la medicina. Otorgó el don profético a Casandra, pero al ser rechazado añadió la maldición de que nadie creyera sus vaticinios. Y mató con flechas pestilentes a los aqueos al inicio de la Ilíada, recordando que la luz del dios también quema.

Recepción moderna

Friedrich Nietzsche, en El nacimiento de la tragedia (1872), opuso lo apolíneo (forma, sueño, mesura) a lo dionisíaco (éxtasis, embriaguez, disolución), polaridad fundamental de su filosofía estética. Carl Gustav Jung vio en Apolo el principio de la conciencia diurna, el yo racional iluminado. En astrología, Apolo se asocia tradicionalmente con el Sol y con la energía solar como expresión de la individualidad.

En la literatura aparece desde Píndaro y Ovidio hasta los poetas románticos como Keats. Esoteristas contemporáneos lo relacionan con la sefirá Tiferet, el corazón solar del árbol de la vida. Quien obtiene a Apolo en el test Descubre tu deidad mitológica suele tener inclinaciones artísticas, capacidad sanadora y un fuerte sentido de coherencia interior.

Profundidad simbólica

En el tarot, Apolo se corresponde con El Sol (arcano XIX) por su luminosidad y claridad, con El Hierofante (arcano V) como mediador oracular, y con El Mago (arcano I) por su capacidad de articular la palabra creadora. Su lira es instrumento de la armonía cósmica pitagórica.

Astrológicamente rige el Sol y el signo de Leo. Su laurel evoca el triunfo de la luz consciente sobre las pulsiones oscuras. Sin embargo, su lado de plaga y desencanto recuerda que toda luz proyecta sombra: la profecía rechazada, el amor no correspondido, la enfermedad enviada. Apolo enseña que la mesura (sophrosyne) es la verdadera medicina. Más conexiones en el hub del glosario.

También conocido como

  • Apolo Febo
  • Musagetes
  • Loxias
  • Pitio
  • Helio Apolo

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