Mitología

Brahma

Brahma (sánscrito ब्रह्मा Brahmā, masculino, no confundir con Brahman neutro, el Absoluto) es el dios creador del hinduismo y miembro de la Trimurti, donde representa el principio generador frente a la preservación de Vishnu y la destrucción de Shiva. Se representa con cuatro rostros mirando a los cuatro puntos cardinales y cuatro brazos. Emerge en cada ciclo cósmico del loto que brota del ombligo de Vishnu reclinado en el océano primordial. Su consorte es Saraswati, diosa del conocimiento y las artes. Pese a su rango supremo, su culto activo es minoritario: existen apenas un puñado de templos dedicados a él en toda India, siendo el más célebre el de Pushkar en Rajastán.

Mito y origen

Las fuentes textuales son los Vedas (a partir de 1500 a.C.), donde aparece la figura precursora de Hiranyagarbha, el «huevo de oro» del que nace el universo (himno 10.121 del Rigveda), y de Prajapati, «señor de las criaturas», dios creador védico. El Brahma Purana, uno de los Mahapuranas compilado entre los siglos VIII y XI d.C., y el Bhagavata Purana sistematizan su mitología. Los Upanishads (siglos VIII-III a.C.) distinguen claramente entre Brahman (el Absoluto impersonal) y Brahma (la divinidad personal creadora), aunque la cercanía etimológica revela su origen común.

Su consolidación como tercera persona de la Trimurti es relativamente tardía, hacia los primeros siglos de la era común. Antes existía como Prajapati, identidad recogida en los Brahmanas védicos. La disminución progresiva de su culto se explica míticamente con varias leyendas: una afirma que mintió a Shiva o que se enamoró de su propia hija Saraswati, perdiendo así el favor devocional. Sociológicamente, su función creadora se cumplió en el momento inicial y los devotos prefieren cultos a divinidades activas en el ciclo presente: Vishnu y sus avatares, Shiva o las diosas.

Atributos e historias

Sus cuatro cabezas (originalmente cinco antes de que Shiva le arrancara una en castigo por su orgullo) miran a los cuatro Vedas y a los cuatro puntos cardinales, simbolizando su omnipresencia creadora. Sus cuatro brazos sostienen los Vedas, un rosario (akshamala), una vasija de agua (kamandalu) y un loto. Cabalga al cisne Hamsa, símbolo de discernimiento espiritual. Su esposa Saraswati, diosa del conocimiento, lleva el vina (instrumento musical) y representa la palabra creadora. Habita el monte cósmico Meru.

La duración de su vida cósmica es el Mahakalpa: cien años de Brahma. Un día de Brahma (Kalpa) dura 4.320 millones de años humanos, durante los cuales el universo manifestado existe; al final, sobreviene una noche de Brahma igualmente larga durante la que todo se disuelve, antes de un nuevo amanecer creador. Al cabo de los cien años (311.040.000 millones de años humanos), incluso Brahma muere y el cosmos retorna al Absoluto impersonal antes del próximo Mahakalpa. Esta escala temporal vertiginosa es una de las contribuciones más notables del pensamiento indio.

Recepción moderna

El templo de Brahma en Pushkar, Rajastán, atrae peregrinos especialmente durante la feria de octubre-noviembre (Pushkar Mela). El lago sagrado de Pushkar es uno de los pocos lugares donde se le rinde culto activo. Otros templos relevantes son el de Bithoor en Uttar Pradesh, el de Khedbrahma en Gujarat y el de Mukhalingam en Andhra Pradesh. Saraswati, su consorte, recibe culto mucho más extendido, especialmente entre estudiantes durante la Saraswati Puja en febrero. En Tailandia, el culto a Brahma (Phra Phrom) es popular: el santuario de Erawan en Bangkok, construido en 1956, es muy visitado.

En la espiritualidad contemporánea, Brahma aparece más como concepto cosmológico que como objeto de devoción personal. La escala de tiempo cíclica que rodea su figura ha inspirado a astrofísicos como Carl Sagan, que en Cosmos (1980) elogió la cosmología hindú como la única tradición religiosa con escalas temporales comparables a las de la ciencia moderna. Aldous Huxley en La filosofía perenne (1945) discutió la diferencia Brahma-Brahman. En el tarot, Brahma resuena con El Mago (I) por su poder creador y con El Hierofante (V) por su sabiduría védica. Más en el test mitológico.

Profundidad simbólica

Brahma encarna el arquetipo del Demiurgo: la divinidad creadora que da forma al cosmos manifiesto a partir de un principio absoluto previo. Su relativa marginación devocional refleja una intuición teológica profunda: el verdadero objeto de adoración no es el creador efímero del ciclo sino el Absoluto eterno (Brahman neutro). Esta distinción tiene paralelo en la teología gnóstica del demiurgo y en el concepto cabalístico de Ein Sof. Jung lo asociaría al arquetipo del Padre cósmico en su versión generadora, complementario al Sí-mismo en cuanto fuente del despliegue temporal.

En astrología védica, Brahma se asocia a Júpiter en su faceta más solemne y al ciclo cósmico de los yugas. En astrología occidental, resuena con Saturno (estructura, creación de forma) y Júpiter (expansión cósmica). Sus cuatro caras tienen paralelo con los cuatro evangelistas, los cuatro vientos y los cuatro elementos: una geometría cósmica universal. En la Cábala, su rol creador resuena con Chokmah (sabiduría, motor primario). Para conocer la Trimurti completa, consulta Vishnu y Shiva, y profundiza en el Glosario.

También conocido como

  • Brahmā
  • Hiranyagarbha
  • Prajapati
  • Pitamaha
  • Svayambhu

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