Mitología

Hathor

Hathor (egipcio Hwt-Hor, 'la casa de Horus') es la diosa egipcia del amor, la música, la danza, la belleza, la maternidad y la fertilidad. Representada como vaca celeste o como mujer con cuernos lunares y disco solar, encarna el aspecto dulce y nutricio de la divinidad solar, contrapunto de Sejmet. En el tarot se asocia con Los Enamorados y con La Emperatriz.

Mito y origen

Hathor es una de las divinidades egipcias más antiguas: aparece ya en la paleta de Narmer (ca. 3100 a.C.), donde su rostro bovino flanquea al rey. Los Textos de las Pirámides (ca. 2400 a.C.) la mencionan como vaca celeste que amamanta al faraón muerto y le da el don de la inmortalidad. Su nombre significa literalmente 'la casa (templo) de Horus', interpretándose tanto como esposa cósmica de Horus como matriz cósmica que contiene al sol.

Según la cosmología egipcia, Hathor es la Vaca Celeste Nut que cada noche traga al sol y al amanecer lo da a luz nuevamente. En otras tradiciones es hija de Ra y su Ojo, idéntica en origen a Sejmet, pero en su faceta pacificada. El célebre mito recogido en el Libro de la Vaca Celeste narra cómo Sejmet, embriagada con cerveza teñida de rojo, se transforma en Hathor, la dulce vaca. Su santuario principal estaba en Dendera, donde el templo ptolemaico (siglos II-I a.C.) conserva uno de los conjuntos iconográficos más completos del Egipto antiguo.

Atributos e historias

Se le representa como una vaca con disco solar entre los cuernos, o como mujer con cuernos lunares enmarcando el disco; a veces como mujer-cara-de-vaca o pilar hathórico. Sus atributos son el sistro, sonajero ritual; el menat, collar contrapeso, símbolo de fertilidad; el espejo y el lirio. Sus sacerdotisas, las shemayet, bailaban y tocaban música en sus templos. Su festividad principal era el matrimonio sagrado anual con Horus de Edfu, en el cual su estatua viajaba en barca por el Nilo.

Hathor preside los nacimientos: las Siete Hathores, hadas determinantes del destino, predecían el porvenir del recién nacido, función análoga a las Moiras griegas o a las hadas madrinas. Era también protectora de los muertos: en su forma de 'Señora de Occidente' recibía las almas en el otro mundo, ofreciéndoles los frutos del sicómoro sagrado. Su sincretismo con divinidades extranjeras fue notable: los griegos la identificaron con Afrodita, los nubios con sus diosas locales, y en el Sinaí era patrona de las minas de turquesa.

Recepción moderna

Carl Gustav Jung la consideró arquetipo de la Madre nutricia y de la femineidad gozosa, opuesta a la sombra de la Gran Madre devoradora. Erich Neumann incluyó a Hathor en sus estudios sobre la Gran Madre egipcia. Los iconos egipcios de Hathor amamantando influyeron, vía Isis, en la iconografía mariana posterior, lo que han estudiado historiadores del arte como Erwin Panofsky.

En astrología, el asteroide 2340 Hathor, descubierto en 1976, matiza temas de placer, sensualidad y celebración. Venus en Tauro y Libra resuena con ella. El neopaganismo contemporáneo y los círculos de mujeres la han recuperado como divinidad del placer femenino. Quien obtenga a Hathor en el test Descubre tu deidad mitológica suele encarnar la alegría, la sensualidad consciente y la creatividad artística.

Profundidad simbólica

En el tarot, Hathor corresponde a Los Enamorados (arcano VI) por su patronazgo del amor, a La Emperatriz (arcano III) como madre cósmica, y a La Estrella (arcano XVII) como diosa celestial. Su sistro, instrumento musical sagrado, evoca el ritmo cósmico que rige también a La Rueda de la Fortuna.

Astrológicamente se vincula a Venus y a la Luna en su matiz nutricio, así como al signo de Tauro. En cábala se la sitúa en Netzach, esfera de Venus, y en aspectos maternales de Binah. Su menat era acto litúrgico de transmisión de fuerza vital. Hathor encarna el principio del gozo cósmico: el universo no solo crea, también celebra. Más en el hub del glosario.

También conocido como

  • Hwt-Hor
  • Athyr
  • Señora de Dendera
  • Vaca Celeste
  • Señora del Sicómoro

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