Lakshmi
Lakshmi (sánscrito लक्ष्मी Lakṣmī, raíz lakṣ- «percibir, marca auspiciosa»), también llamada Sri, es la diosa hindú de la prosperidad, la fortuna, la belleza, la abundancia y la gracia espiritual. Esposa y shakti de Vishnu, lo acompaña en cada uno de sus avatares: como Sita junto a Rama, como Radha junto a Krishna. Se la representa de pie o sentada sobre un loto rosa o rojo, vestida con sari dorado, con cuatro brazos que sostienen lotos y de cuyas dos manos inferiores caen monedas de oro. Es la diosa preferida de los comerciantes, los hogares, los agricultores y los buscadores de gracia. El festival de Diwali, una de las celebraciones más populares de India, la honra como principal homenajeada.
Mito y origen
Las fuentes textuales comienzan con el Sri Sukta, himno tardío del Rigveda (anexo del libro V), considerado el primer texto dedicado plenamente a ella. Aparece también en los Atharva Veda y en numerosos Upanishads. El Vishnu Purana y el Bhagavata Purana (siglos III-X d.C.) narran sus mitos principales, especialmente su emergencia del batido del océano cósmico (Samudra Manthana). El Sri Lakshmi Tantra y otros textos pancaratra del vaishnavismo sistematizan su teología. El Sri Lalita Sahasranama incluye numerosos epítetos suyos.
Sus raíces se conectan con cultos antiquísimos a la fertilidad y la abundancia que predatan los Vedas. Los sellos del valle del Indo (2600-1900 a.C.) muestran figuras femeninas en posición de loto que pueden ser sus precursoras. Como Sri («esplendor, gloria»), tiene función similar a la Tyche griega o la Fortuna romana. La iconografía del Gaja-Lakshmi (Lakshmi flanqueada por dos elefantes que la rocían), atestiguada desde el siglo II a.C. en el arte budista y luego en el hindú, deriva probablemente del antiguo culto a la fertilidad. Es figura sincrética que ha integrado múltiples tradiciones.
Atributos e historias
Su mito de aparición más célebre es el Samudra Manthana, batido del océano de leche. Dioses y demonios, deseando obtener el amrita (néctar de la inmortalidad), enroscaron a la serpiente Vasuki en el monte Mandara y lo batieron durante mil años usándolo como mazo. De las aguas surgieron catorce tesoros, entre ellos Lakshmi misma, emergida del loto. Eligió a Vishnu como esposo, decisión que selló su lugar como diosa cósmica de la fortuna. Antes había sido entregada por error al demonio Bali y separada del orden cósmico: con su retorno regresa la prosperidad.
Su iconografía es codificada. Los cuatro brazos representan los cuatro fines de la vida hindú: dharma (orden moral), artha (riqueza), kama (placer) y moksha (liberación). El loto sobre el que se asienta es flor que crece en el agua fangosa sin mancharse: símbolo de pureza espiritual en medio del mundo material. Los elefantes que la rocían en Gaja-Lakshmi representan las nubes que traen lluvia y abundancia. Sus ocho formas (Ashta-Lakshmi) representan ocho prosperidades: prosperidad primordial, intelectual, agrícola, victoriosa, descendencia, valor, conocimiento y monetaria.
Recepción moderna
El festival de Diwali, «festival de las luces», celebrado en la luna nueva de Kartika (octubre-noviembre), es la celebración principal en su honor. Los hogares se iluminan con lámparas de aceite (diyas), se barren y se decoran con rangoli de colores para recibir a Lakshmi, que visita las casas limpias y luminosas. Los comerciantes inauguran sus nuevos libros contables (chopda pujan) bajo su patrocinio. El Lakshmi Puja también se realiza en muchos hogares todos los viernes. Templos importantes son el de Mahalakshmi en Mumbai, el de Padmavati en Tiruchanur y el de Kolhapur en Maharashtra.
En Occidente, Lakshmi entró con el Hinduismo y la espiritualidad New Age. Su asociación con la abundancia la ha hecho popular en el movimiento de la prosperidad espiritual y la ley de la atracción. Mantras como Om Sri Mahalakshmiyei Namaha se cantan para atraer prosperidad. Aparece en obras de Deepak Chopra y en el imaginario yoga contemporáneo. En el tarot, resuena con La Emperatriz (III) por su abundancia generosa, con La Estrella (XVII) por su gracia y con El Sol (XIX) por su luz dorada. Conoce tu afinidad en el test mitológico.
Profundidad simbólica
Lakshmi encarna el arquetipo de la Diosa Generosa, polo benigno y solar de la Diosa, complementario al polo oscuro de Kali. La Mahadevi hindú se despliega en este abanico: Lakshmi (abundancia), Saraswati (conocimiento), Kali (poder destructor-liberador), Durga (poder protector). Jung vería en Lakshmi una manifestación luminosa del ánima, fuente de gracia, belleza y fecundidad psíquica. Comparte arquetipo con Afrodita-Venus, Frigg-Freya nórdicas, Ishtar mesopotámica y la Demeter griega. La emergencia desde el océano la conecta arquetípicamente con Afrodita Anadiómena.
En astrología védica, Lakshmi se asocia a Venus (Shukra) y a Júpiter (Guru) en su faceta beneficiosa, planetas de la abundancia material y espiritual. En astrología occidental, resuena con Venus (belleza, valor, atracción) y con Júpiter (expansión, fortuna). Sus semillas mánticas (bija mantras) Shrīm y Klīm activan el chakra del corazón y el chakra raíz. En el tarot, la energía de Lakshmi recorre todos los arcanos solares y benéficos. Profundiza en Vishnu y consulta el Glosario.
También conocido como
- Sri
- Mahalakshmi
- Padma
- Kamala
- Bhargavi