Mitología

Loki

Loki (nórdico antiguo Loki, etimología discutida, posiblemente «nudo» o «cerrazón») es el dios embaucador del panteón nórdico, un trickster ambivalente que sirve a los Æsir y al mismo tiempo prepara su ruina. Es cambiaformas, ingenioso, ladrón, mediador y catalizador del caos. Hijo del gigante Fárbauti y de la diosa Laufey, se convierte en hermano de sangre de Odín. Engendra tres seres terribles con la giganta Angrboða: el lobo Fenrir, la serpiente Jörmungandr y Hel, señora de los muertos. Es figura clave del Ragnarök.

Mito y origen

Las fuentes principales son la Edda Poética (siglos IX-XIII), especialmente los poemas Lokasenna («La pelea de Loki»), Þrymskviða y Reginsmál, y la Edda Prosaica de Snorri Sturluson compuesta hacia 1220 en Islandia. La Gylfaginning de Snorri sistematiza su biografía mitológica. A diferencia de otras divinidades, Loki no tiene apenas testimonios arqueológicos de culto: parece haber sido siempre un personaje narrativo más que objeto de veneración pública, aunque la Piedra de Snaptun de Dinamarca, hacia el año 1000, podría representarlo con labios cosidos.

Etimológicamente, su nombre se ha vinculado a la palabra logi («fuego»), aunque la lingüística moderna lo descarta, prefiriendo raíces relacionadas con «cerrar» o «atar». No tiene paralelo directo en otros dioses germánicos continentales: es figura típicamente nórdica, lo que ha llevado a algunos estudiosos como Anatoly Liberman a considerarlo una creación tardía de la mitología islandesa. Su papel de trickster lo emparenta arquetípicamente con Hermes griego, Coyote nativo americano, Anansi africano y Sun Wukong chino.

Atributos e historias

Como cambiaformas, Loki adopta forma de yegua para distraer al semental Svaðilfari y engendrar al octípedo Sleipnir, montura de Odín. Se transforma en salmón para escapar de los Æsir tras provocar la muerte de Baldr. En el Þrymskviða, viaja con Thor a la tierra de los gigantes disfrazado de doncella de honor. Es el responsable indirecto de la mayoría de los tesoros de los dioses: para reparar sus travesuras, obliga a los enanos a forjar el martillo Mjöllnir, la lanza Gungnir, el anillo Draupnir y el barco Skíðblaðnir.

Su crimen más grave es la muerte de Baldr, el dios luminoso. Loki descubre que el muérdago es la única planta no jurada en proteger a Baldr y guía la mano del ciego Höðr para que arroje una rama de muérdago contra su hermano, matándolo. Tras impedir que Baldr regrese del reino de Hel, los Æsir lo capturan y lo atan a tres rocas con las entrañas de su hijo Narfi convertidas en metal, mientras una serpiente vierte veneno sobre su rostro hasta el Ragnarök, donde se liberará y comandará el ejército de los muertos contra los dioses.

Recepción moderna

Richard Wagner lo introdujo como Loge en El oro del Rin (1869), figura del dios del fuego astuto que manipula a Wotan. En el siglo XX, Loki aparece en obras de Diana Wynne Jones, Joanne Harris y Neil Gaiman, cuyo Mitos nórdicos (2017) lo retrata con simpatía narrativa. En Marvel Comics, desde Stan Lee y Jack Kirby en 1962, se convirtió en arquetipo de villano-aliado; las películas y series del MCU, con Tom Hiddleston como Loki desde 2011, lo han transformado en uno de los personajes más populares de la cultura pop contemporánea.

En el neopaganismo, Loki tiene una recepción dividida. Mientras corrientes tradicionalistas del Ásatrú lo evitan o lo consideran adversario, los lokeanos contemporáneos lo veneran como aliado del marginal, del cambiaformas y del transgénero, viendo en su capacidad de adoptar género femenino una figura inclusiva. En el tarot, resuena con El Loco (0) y El Mago (I) en su faceta sombría. Para descubrir tu propia afinidad, visita el test de deidad mitológica.

Profundidad simbólica

Loki es el trickster por excelencia del Norte, figura que Carl Gustav Jung situó entre el héroe y la sombra. En El símbolo de la transformación en la misa (1942) y en sus comentarios sobre el trickster, Jung explicó que esta figura es el motor del cambio: introduce el caos necesario para que algo nuevo emerja. Sin Loki, los Æsir no tendrían sus tesoros, pero también provoca su destrucción. Encarna la enantiodromía junguiana: el principio por el que todo extremo se transforma en su contrario.

En astrología, Loki resuena con Mercurio en su versión más oscura, la del ladrón y mentiroso, y con Plutón en su poder transformador. En las runas, la runa Kenaz se asocia a su fuego creador. Su poliforma sexual lo enlaza con divinidades andróginas y con el arquetipo del puer aeternus. Para entender su papel final, lee Ragnarök y profundiza en el Glosario sobre la sombra junguiana.

También conocido como

  • Loptr
  • Hveðrungr
  • Loge
  • el embaucador
  • trickster

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