Ra
Ra (también Re) es el dios solar supremo del antiguo Egipto, creador del universo, padre de los faraones y soberano del panteón heliopolitano. Surca cada día el cielo en su barca solar y cada noche atraviesa el inframundo, donde combate a la serpiente Apofis. Como sol naciente es Khepri, mediodía Ra, poniente Atum. En el tarot le corresponde El Sol.
Mito y origen
Los Textos de las Pirámides (ca. 2400 a.C.) ya presentan a Ra como dios principal. Su centro de culto era Heliópolis (egipcio Iunu), donde se desarrolló la cosmogonía heliopolitana: del océano primordial Nun emergió la colina primordial Benben; sobre ella se manifestó Ra-Atum, autogenerado, que escupió o estornudó a Shu (aire) y Tefnut (humedad), de los cuales nacieron Geb (tierra) y Nut (cielo), padres de Osiris, Isis, Set y Neftis.
Durante el Reino Antiguo, los faraones de la V dinastía construyeron templos solares específicos y se proclamaron Sa Ra, 'hijo de Ra'. En el Reino Nuevo (ca. 1550-1070 a.C.) se fusionó con el dios tebano Amón para formar Amón-Ra, divinidad imperial. Los Libros del Más Allá (Amduat, Libro de las Puertas, Libro de las Cavernas) describen el viaje nocturno del sol por las doce horas de la noche, su combate con Apofis y su renacimiento al amanecer.
Atributos e historias
Se le representa como hombre con cabeza de halcón coronada por el disco solar rodeado por una cobra (el uraeus), o como un disco alado. Lleva el ankh y el cetro was. Sus barcas son la Mandjet, del día, y la Mesektet, de la noche. Le acompaña una tripulación de dioses: Thot, Maat, Horus, Hu ('palabra creadora') y Sia ('percepción'), encarnaciones de las facultades cósmicas.
Un mito notable, recogido en el papiro Chester Beatty I y en otros textos del Reino Nuevo, narra cómo Isis, queriendo obtener poder sobre Ra, creó una serpiente con saliva del dios envejecido y la puso en su camino. Mordido, Ra agonizó hasta revelar su nombre secreto a Isis, quien con ello obtuvo poderes mágicos absolutos. Otro mito, el del Ojo de Ra, narra cómo el sol, irritado con la humanidad, envió a la diosa Sejmet a aniquilarla, y solo logró detenerla embriagándola con cerveza teñida de rojo.
Recepción moderna
El faraón Akenatón, en el siglo XIV a.C., intentó establecer un monoteísmo solar centrado en Atón, disco solar visible, aspecto particular de Ra. Esta experiencia, fallida políticamente, ha sido leída por Sigmund Freud (Moisés y la religión monoteísta, 1939) como precursora del monoteísmo hebreo. Carl Gustav Jung incluyó a Ra entre los arquetipos solares fundamentales en su estudio sobre la psicología religiosa.
En astrología, Ra rige el Sol, el signo de Leo y la energía solar. Su barca diurna y nocturna ha sido leída por James Hillman como símbolo de la circulación entre conciencia e inconsciente. Quien obtenga a Ra en el test Descubre tu deidad mitológica suele ejercer un papel de irradiación, autoridad luminosa y responsabilidad cósmica en su entorno.
Profundidad simbólica
En el tarot, Ra corresponde a El Sol (arcano XIX), expresión arquetípica de la conciencia plena, a El Emperador (arcano IV) por su soberanía cósmica, y a El Mundo (arcano XXI) por su totalidad creadora. En su faceta nocturna, atravesando el Duat, evoca La Luna y La Muerte.
Astrológicamente rige el Sol y el signo de Leo. En cábala se le sitúa en la sefirá Tiferet, centro radiante del árbol, sol espiritual del Adam Kadmon. Su escarabajo Khepri, que rueda su bola al amanecer, prefigura la idea de que el alma transforma constantemente lo muerto en nuevo nacimiento. Ra encarna el principio de la irradiación creadora: lo que se da, no se agota. Más en el hub del glosario.
También conocido como
- Re
- Atum-Ra
- Amón-Ra
- Khepri
- Atón