Mitología

Hel

Hel (nórdico antiguo Hel, raíz indoeuropea *kel-, «cubrir, ocultar») es la diosa nórdica de los muertos y soberana del inframundo homónimo. Hija de Loki y de la giganta Angrboða, hermana del lobo Fenrir y de la serpiente Jörmungandr. Odín la arrojó al noveno mundo, Helheim, y le otorgó autoridad sobre todos los que mueren de enfermedad o vejez, en contraste con quienes caen en batalla y van al Valhalla o a Fólkvangr. Su rostro está dividido: una mitad bella y viva como una mujer común, la otra cadavérica, azul-negra y consumida. Da nombre al «infierno» germánico, aunque sin connotación de castigo eterno.

Mito y origen

Las fuentes son la Edda Poética, con poemas como Völuspá y Baldrs draumar, y la Edda Prosaica de Snorri Sturluson de 1220, especialmente en Gylfaginning. Snorri describe meticulosamente su mansión Éljúðnir («batido por la lluvia»), su plato Hungr («Hambre»), su cuchillo Sultr («Sed»), su umbral Fallandaforað («Tropiezo») y su criada Ganglati («Lento Caminante») junto al sirviente Ganglöt. Estos nombres reflejan la naturaleza pétrea, lenta y melancólica del reino de los muertos comunes.

Etimológicamente, su nombre comparte raíz con el inglés hell, el alemán Hölle y el gótico halja: todos derivan de la noción de «lugar oculto, cubierto». La cristianización del Norte heredó la palabra para designar al infierno bíblico, transformando la connotación neutra (mundo de los muertos) en negativa (lugar de castigo). En la mitología original, sin embargo, Helheim no es lugar de tortura: es simplemente el destino de los muertos no heroicos, frío y sombrío, pero no infernal en sentido cristiano.

Atributos e historias

Su mito principal gira en torno a la muerte de Baldr. Cuando el dios luminoso es asesinado por una flecha de muérdago, Hermóðr, hermano de Baldr, cabalga durante nueve noches por valles oscuros sobre Sleipnir hasta llegar a Helheim. Cruza el puente Gjöll, custodiado por la giganta Móðguðr, y suplica a Hel que devuelva a Baldr al mundo de los vivos. Hel responde con frialdad burocrática: liberará a Baldr si todo el universo lo llora. Casi se cumple, pero la giganta Þökk, Loki disfrazado, se niega a derramar lágrimas, y Baldr queda retenido hasta el Ragnarök.

Su iconografía es inconfundible: el rostro bicolor refleja la dualidad de la muerte como continuidad y como cesación. La Hel-skor o «zapato de Hel» era una práctica funeraria descrita en la Gísla saga Súrssonar: se ataban firmemente las suelas al difunto para asegurar que pudiera caminar hasta el reino de Hel. La guarda perros monstruosos como Garmr, el «sabueso del inframundo». En el Ragnarök, comandará un ejército de muertos que navegará en el barco Naglfar, hecho con las uñas de los cadáveres, contra los Æsir.

Recepción moderna

En el romanticismo nórdico del siglo XIX, Hel inspiró cuadros simbolistas, como los de Johannes Gehrts. Richard Wagner no la incluyó en su tetralogía pero ecos de su reino aparecen en El crepúsculo de los dioses. En la cultura pop contemporánea, Hela en Marvel Comics y en el MCU, interpretada por Cate Blanchett en Thor: Ragnarok (2017), es libremente inspirada en ella, aunque convertida en diosa de la muerte guerrera y primogénita de Odín, alejándose de las fuentes. Aparece en novelas como Mitos nórdicos de Neil Gaiman y en videojuegos como God of War.

En el neopaganismo, Hel tiene una recepción matizada. Para los Ásatrú tradicionalistas, su asociación con Loki la convierte en figura ambigua. Para los lokeanos y para corrientes de paganismo oscuro centradas en el trabajo con la sombra y los antepasados, es invocada en ritos funerarios, conmemoraciones de difuntos y prácticas de duelo. En el tarot, resuena con La Muerte (XIII) por evidente correspondencia, y con El Diablo (XV) en su rostro oculto. Descubre tu afinidad en el test mitológico.

Profundidad simbólica

Hel encarna el arquetipo de la diosa de la muerte en su forma más sobria y administrativa: no es vengativa, no castiga, simplemente recibe a quienes le corresponden. Su rostro bicolor expresa una verdad psicológica profunda que Jung exploró en Aion (1951): la muerte es a la vez fin y umbral, descomposición y transformación. Comparte arquetipo con Ereshkigal sumeria, Perséfone griega como reina del Hades y la Kali hindú. La frialdad de Hel es la frialdad inevitable de la finitud, no malevolencia.

En astrología, Hel resuena con Plutón (señor del inframundo) y con Saturno (límite, finitud, tiempo). Su mansión Éljúðnir, batida por la lluvia, evoca paisajes neptunianos de melancolía. En las runas, la runa Hagalaz (ᚺ) y la runa Isa (ᛁ) vibran con la energía detenida y mortuoria de su reino. En el trabajo con la sombra junguiana, Hel ofrece una imagen de aceptación de los aspectos no luminosos de la existencia. Explora Loki y el Glosario para profundizar.

También conocido como

  • Hela
  • señora de Helheim
  • la bicolor
  • reina de los muertos
  • Helja

← Volver al Glosario