Bagua
El Bagua (八卦, bā guà, «ocho trigramas») es el conjunto ordenado de los ocho trigramas del I Ching, dispuestos en círculo alrededor de un punto central. Existen dos disposiciones canónicas: el Bagua del Anterior Cielo (Xian Tian) atribuido a Fu Xi, que muestra la armonía cósmica original, y el Bagua del Posterior Cielo (Hou Tian) atribuido al rey Wen, que muestra el mundo manifestado y se usa para Feng Shui y adivinación.
Origen
La tradición china atribuye los ocho trigramas y su primera disposición circular al mítico emperador Fu Xi, hacia 2800 a.C., fundador civilizatorio. Según la leyenda, Fu Xi recibió los trigramas observando los patrones del lomo de un caballo-dragón emergido del río Amarillo, el He Tu. La disposición de Fu Xi (Anterior Cielo) sitúa cielo arriba, tierra abajo, fuego al este, agua al oeste, con los pares opuestos enfrentados. Es una disposición cosmogónica, ideal, anterior a la manifestación.
Hacia el siglo XI a.C., el rey Wen de Zhou, prisionero del último rey Shang, reordenó los trigramas siguiendo el ciclo de las estaciones y el recorrido del Sol durante el año. Esta disposición del Posterior Cielo sitúa Lí (fuego) al sur, Kǎn (agua) al norte, Zhèn (trueno) al este, Duì (lago) al oeste, y se considera el mapa del mundo manifestado, donde el cambio constante reemplaza la simetría original. Es esta disposición la que aparece en el centro de la Luo Pan, brújula del Feng Shui. La doble tradición fue sistematizada por Shao Yong (1011-1077) en la dinastía Song. Consulta Oráculo I Ching.
Las dos disposiciones
El Bagua del Anterior Cielo dispone los trigramas con perfecta simetría: Qián (☰ cielo) arriba/sur, Kūn (☷ tierra) abajo/norte, Lí (☲ fuego) al este, Kǎn (☵ agua) al oeste, Duì (☱ lago) al sudeste, Gèn (☶ montaña) al noroeste, Zhèn (☳ trueno) al noreste, Xùn (☴ viento) al sudoeste. Los opuestos se enfrentan: cielo-tierra, fuego-agua, lago-montaña, trueno-viento. Cada par suma seis líneas mezcladas. Este Bagua se usa en alquimia interna taoísta y meditación; representa el estado cósmico primordial, anterior a la diferenciación.
El Bagua del Posterior Cielo, en cambio, dispone: Lí (fuego) al sur, Kǎn (agua) al norte, Zhèn (trueno) al este, Duì (lago) al oeste, Xùn (viento) al sudeste, Kūn (tierra) al sudoeste, Qián (cielo) al noroeste, Gèn (montaña) al noreste. La disposición sigue el ciclo solar: este = amanecer/primavera, sur = mediodía/verano, oeste = atardecer/otoño, norte = medianoche/invierno. Es la disposición operativa: se usa para Feng Shui (orientación de casas y tumbas), I Ching adivinatorio, medicina china, artes marciales internas. Cada sector del Bagua del Posterior Cielo se asocia a un aspecto de la vida: carrera (norte), conocimiento (noreste), familia (este), prosperidad (sudeste), fama (sur), relaciones (sudoeste), hijos (oeste), benefactores (noroeste).
En la práctica
Para aplicar el Bagua en Feng Shui doméstico, superpón mentalmente el octógono del Posterior Cielo sobre el plano de tu vivienda, alineando el sector «carrera» con la puerta de entrada (sistema del Bagua de las Tres Puertas, popular en Occidente) o con el norte magnético (escuela clásica de la Brújula). Cada sector recibe el influjo del trigrama correspondiente: si tu cocina está en el sector «relaciones» (Kūn, tierra), refuerza la armonía familiar con elementos terrestres (cerámica, tonos amarillos). Si tu dormitorio cae en «prosperidad» (Xùn, viento/madera), cuídalo: ahí se nutre tu fortuna.
Para consultar el Bagua como oráculo, dispón ocho cartas con los trigramas (o usa monedas) y extrae una pregunta: el trigrama indica la cualidad operante en tu situación. Combina con las Runas (que tienen 24 signos, mucho más detallados) o con el Oráculo de los Ángeles para temas espirituales. El Bagua es también poderoso talismán: muchos hogares chinos cuelgan el espejo Bagua sobre la puerta para repeler influjos negativos. La versión cóncava absorbe energías hostiles; la convexa las dispersa.
Profundidad simbólica
El Bagua es un mandala chino: ocho radios alrededor de un centro que es el Taiji (suprema polaridad), de donde surgen Yin y Yang. Los ocho trigramas representan las ocho modalidades fundamentales del cosmos manifestado. Su disposición circular sugiere que ninguna cualidad es absoluta: cada trigrama implica al opuesto a través del círculo y al adyacente por contigüidad. Recorrer el Bagua es recorrer el ciclo entero de la realidad. Mil años de meditación china han profundizado en sus simetrías sin agotarlas.
El Bagua dialoga con el mandala tibetano, con la rueda medicinal de los nativos americanos, con la cruz celta (cuatro direcciones más centro), y con la rueda rúnica nórdica. Todos son intentos de mapear la totalidad mediante divisiones simétricas del círculo. La Alquimia taoísta usa el Bagua para mapear las fases de la transmutación interior. El Taoísmo filosófico ve en el Bagua una representación del Tao en movimiento. Explora más en el Glosario o consulta los Oráculos.
También conocido como
- Bagua
- Pa Kua
- Ocho Trigramas
- Octógono Cósmico
- Pakua