Taoísmo
El Taoísmo (chino Dàojiào, 道教, «enseñanza del Tao») es la gran tradición espiritual china que tiene como concepto central el Tao (道, «vía», «camino», «principio»): la realidad última, inefable, fuente y patrón de todo lo manifestado. Sus textos fundacionales son el Tao Te Ching (道德經), atribuido al legendario Lao Tse (siglo VI a.C.), y el Zhuangzi. Sus principios principales son Wu Wei (no acción forzada), Ziran (espontaneidad natural) y la armonía entre Yin y Yang. Comprende tanto filosofía (Daojia) como religión organizada (Daojiao).
Origen
La tradición atribuye el taoísmo al sabio Lao Tse (老子, «el Viejo Maestro»), figura semi-legendaria que habría vivido en el siglo VI a.C., contemporáneo de Confucio según los relatos. La leyenda cuenta que Lao Tse, archivero real de la dinastía Zhou, decepcionado por la decadencia de su época, se retiró hacia el oeste montando un búfalo; en el paso fronterizo, el guardián Yin Xi le pidió que dejara por escrito su sabiduría antes de partir. Lao Tse compuso entonces los 81 capítulos del Tao Te Ching (5.000 caracteres aproximadamente) y desapareció. Los historiadores modernos consideran la figura compuesta y el texto producto de varios autores entre los siglos VI y IV a.C.
El Zhuangzi (莊子), segundo texto fundacional, fue compuesto por Zhuang Zhou (369-286 a.C.) y discípulos, y desarrolla el taoísmo en clave literaria, paradójica y humorística. La famosa parábola del «sueño de la mariposa» (Zhuang Zhou sueña ser mariposa y al despertar duda si es Zhuang Zhou que soñó ser mariposa o mariposa que sueña ser Zhuang Zhou) es del Zhuangzi. En la dinastía Han (siglos II a.C.-II d.C.), el taoísmo filosófico se ramificó en taoísmo religioso organizado: Zhang Daoling fundó la primera iglesia taoísta, los Maestros Celestiales (Tianshi), en 142 d.C. tras una revelación de Lao Tse divinizado. La alquimia interna (neidan) se desarrolló a partir del siglo II d.C. con Wei Boyang. Múltiples sectas surgieron: Quanzhen (Wang Chongyang, siglo XII), Maoshan, Lingbao. El taoísmo se hizo religión oficial bajo varias dinastías junto con el confucianismo y el budismo.
Conceptos centrales
El Tao es la realidad última, anterior a la distinción cielo-tierra, anterior a los nombres. El primer capítulo del Tao Te Ching declara: «El Tao que puede ser dicho no es el Tao eterno». Es inefable, pero genera todo lo manifestado. Del Tao surge el Uno (el Qi primordial, energía vital), del Uno los Dos (Yin y Yang), de los Dos los Tres (cielo, tierra, hombre), y de los Tres los diez mil seres (la totalidad de los fenómenos). Acción taoísta esencial es Wu Wei (無為): no acción forzada. No es pasividad, sino acción que no contraviene la naturaleza de las cosas, acción sin esfuerzo violento, como el agua que se acomoda a la forma del recipiente pero erosiona la roca.
La práctica taoísta tiene dos grandes vertientes. La alquimia externa (waidan, antes del siglo X) buscaba el elixir de inmortalidad mediante mezclas de mercurio, cinabrio, plomo y oro; envenenó a varios emperadores chinos y declinó. La alquimia interna (neidan, desde el siglo X) usa los mismos términos pero refiere a procesos de transmutación del Qi dentro del cuerpo: el practicante destila jing (esencia) en qi (energía), qi en shen (espíritu), y shen retorna al Wuji (vacío primordial). Las prácticas asociadas incluyen Qigong (ejercicios de energía), Tai Chi Chuan (gimnasia marcial-meditativa), meditación silenciosa, dietética (los Cinco Sabores y los Cinco Elementos), sexualidad alquímica. El I Ching es texto compartido con el confucianismo pero usado intensamente por los taoístas.
En la práctica
Si te interesa el taoísmo, comienza por las traducciones del Tao Te Ching: en español, la de Anne-Hélène Suárez (Siruela), la de Carmelo Elorduy o la edición bilingüe de Iñaki Preciado son referencias. El Zhuangzi también merece lectura completa. Las prácticas corporales son accesibles sin conversión religiosa: clases de Tai Chi Chuan o Qigong en estilo Yang (más popular en Occidente), Chen, Wu, Hao o Sun. La meditación taoísta básica (Zuowang, «sentarse y olvidar») es similar al zazen budista pero con énfasis en la circulación del Qi en lugar de la mera observación.
La consulta oracular taoísta clásica es el I Ching (Yijing), texto compartido con el confucianismo. Los taoístas también consultan los palitos de la suerte (qiu qian) en templos: se agita un cubilete hasta que sale un palito numerado, cuyo número corresponde a una poesía oracular. Otras prácticas taoístas incluyen Feng Shui (geomancia, basada en el Bagua), astrología china (con los 12 animales y los 5 elementos), medicina tradicional china (acupuntura, herborismo, masaje). El taoísmo no impone ortodoxia ritual estricta: puedes integrar sus prácticas en tu vida sin conversión formal. Los oráculos paralelos compatibles incluyen las Runas nórdicas y el Tarot; el Oráculo Angélico es ajeno al taoísmo (tradición netamente abrahámica).
Profundidad simbólica
El taoísmo es probablemente la espiritualidad menos antropocéntrica del mundo. Frente al monoteísmo abrahámico (Dios y el hombre como protagonistas) y al humanismo confuciano (las relaciones humanas como centro), el taoísmo afirma la primacía absoluta de la naturaleza. El Tao se manifiesta en la roca, en el río, en el árbol, en el animal, tanto como en el ser humano; el sabio taoísta aspira a fluir como el agua, a desaparecer como la niebla, a ser tan natural como el bambú. La nobleza humana consiste en no interferir con el orden natural, en operar como la naturaleza opera: sin esfuerzo visible, sin proclamación, sin recompensa esperada.
El taoísmo dialoga con todas las grandes místicas no-duales del mundo. Con el advaita vedanta hindú comparte la idea de unidad absoluta. Con el Sufismo comparte la doctrina de la unidad del ser (wahdat al-wujud de Ibn Arabi se parece notablemente al Tao). Con el budismo zen comparte la valoración del vacío, del silencio, de la espontaneidad. Con la Alquimia occidental comparte el lenguaje de la transmutación interior (azufre/Yang, mercurio/Yin, sal/centro). Su gran aporte cultural ha sido inspirar el arte de la pintura paisajística china, la poesía de Li Bai, el wabi-sabi japonés, y, en Occidente, autores como Thoreau, Heidegger en sus últimos años, Ursula K. Le Guin. Explora más en el Glosario.
También conocido como
- Taoísmo
- Daoísmo
- Tao
- Daojia
- Daojiao