Oráculos

Trigrama

Un trigrama (chino bagua, 三爻) es una figura de tres líneas horizontales, cada una Yang (⚊) o Yin (⚋). Las 2³ = ocho combinaciones posibles forman el conjunto del Bagua, base estructural del I Ching. Los trigramas son unidad mínima de la cosmología china clásica: cada uno representa un elemento natural, una dirección cardinal, un miembro de la familia y una cualidad arquetípica. Al combinarse de dos en dos generan los 64 hexagramas.

Origen

La tradición china atribuye los ocho trigramas al mítico emperador Fu Xi, fundador civilizatorio que reinó hacia 2800 a.C. Según la leyenda, Fu Xi observó un caballo-dragón emergiendo del río Amarillo con un patrón de puntos en el lomo, el llamado He Tu («mapa del río Amarillo»). De ese patrón dedujo los ocho trigramas, primer intento de modelar la totalidad de los fenómenos. Esta versión es la del Anterior Cielo (Xian Tian). Más tarde, el rey Wen de Zhou (siglo XI a.C.) reordenó los trigramas en la disposición del Posterior Cielo (Hou Tian), más práctica para la adivinación y el Feng Shui.

La primera mención escrita de los trigramas se encuentra en los textos del I Ching, cuya capa más antigua data del primer milenio a.C. Los comentarios de Confucio y los tratados de los neoconfucianos Song (Shao Yong, Zhu Xi, siglo XI d.C.) elaboraron una metafísica completa basada en los trigramas. En Occidente, los trigramas llegaron con los jesuitas (Bouvet, siglo XVII); Leibniz los identificó con su sistema binario al observar que el orden de Fu Xi corresponde a los números 0-7 en binario. La traducción de Wilhelm (1923) los popularizó en Europa.

Los ocho trigramas

Los ocho trigramas son: Qián (☰, tres líneas Yang, cielo, padre, creativo, fuerte), Kūn (☷, tres líneas Yin, tierra, madre, receptivo, dócil), Zhèn (☳, un Yang abajo, trueno, hijo mayor, despertar, móvil), Kǎn (☵, un Yang en medio, agua/abismo, hijo del medio, peligro, profundo), Gèn (☶, un Yang arriba, montaña, hijo menor, quietud, detención), Xùn (☴, un Yin abajo, viento/madera, hija mayor, penetración, suave), (☲, un Yin en medio, fuego, hija del medio, claridad, adhesión), Duì (☱, un Yin arriba, lago/pantano, hija menor, alegría, intercambio).

Cada trigrama tiene cuatro lecturas. Como familia: padre, madre, tres hijos y tres hijas según la posición del Yin o Yang único entre las líneas. Como elemento natural: cielo, tierra, trueno, agua, montaña, viento, fuego, lago. Como cualidad: creativo, receptivo, despertar, peligro, quietud, penetración, claridad, alegría. Como parte del cuerpo: cabeza, vientre, pies, oídos, manos, muslos, ojos, boca. Los trigramas se ordenan en dos disposiciones circulares: el Anterior Cielo de Fu Xi (cielo arriba, tierra abajo, polos opuestos enfrentados) y el Posterior Cielo del rey Wen (basado en las estaciones y el ciclo del Sol).

En la práctica

Los trigramas son herramientas en dos prácticas principales. En el I Ching, dos trigramas forman un hexagrama: el inferior representa lo interno o el momento presente, el superior lo externo o el futuro próximo. La lectura combina ambos: por ejemplo, Lí (fuego) abajo y Zhèn (trueno) arriba forma el hexagrama 21 (Shi He, La Mordedura) y sugiere fuego interior que estalla en acción decidida. Aprender los ocho trigramas es el primer paso para leer el I Ching: cada hexagrama se entiende mejor descomponiéndolo en sus dos trigramas constituyentes.

La segunda práctica es el Feng Shui: los trigramas se asignan a las ocho direcciones cardinales y se usan para diseñar viviendas y tumbas. El bagua del Posterior Cielo es la base del Luo Pan, brújula geomántica china. Cada habitación, cada mueble, cada elemento se interpreta según el trigrama correspondiente. Para practicar con los trigramas hoy, dibújalos en ocho cartulinas y tira una al azar cada mañana: medita su cualidad e identifica cómo se manifiesta en tu jornada. Combina con Runas o Oráculo Angélico.

Profundidad simbólica

Los ocho trigramas son las ocho modalidades fundamentales del ser, según la cosmología china. Tres líneas representan las tres potencias: cielo (línea superior), hombre (línea media), tierra (línea inferior). Cada trigrama es una configuración específica de la relación entre estas tres potencias. Qián es cielo puro, Kūn tierra pura; los otros seis son mezclas donde una línea «extranjera» introduce dinamismo. La lectura de un trigrama no es lineal: requiere captar la interacción de las tres líneas como un todo.

Los trigramas dialogan con la teoría del Yin-Yang y con la teoría de los Cinco Elementos (Wu Xing): cada trigrama se asocia a un elemento (cielo y lago = metal; tierra y montaña = tierra; trueno y viento = madera; agua = agua; fuego = fuego). El número 8 dialoga con otros sistemas: 8 son los inmortales taoístas, las puertas del Edén en algunas tradiciones, las direcciones del compás del Taoísmo. En la Alquimia taoísta, los trigramas mapean las fases de la transmutación interior. Explora el Glosario y los Oráculos.

También conocido como

  • Trigrama
  • Bagua
  • Gua
  • Tres Líneas
  • Signo de Tres Yao

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